¿cuándo las pinturas se convirtieron en emoticones y los escritos en textos instantáneos? Efímero se ha vuelto el mundo, pero mi alma quiere trascender, prefiero sentir la música y el tronar de mis dedos mientras describo mi vivir, mientras intento con desespero plasmarlo en la realidad, aquello real de lo que ahora conozco. La vida después de todo es un vuelco de sonrisas, de llantos, decepciones, muecas y mimos. Perderse en la mirada del otro sea quizá un modo de encontrarse, querer decir tanto y sentir aquel nudo en la garganta, que hormigueen mis dedos y aparezca el temor de no ser fiel a mi conciencia, el temor de no ser fiel a mi expresión. La sentencia de la tinta llega con cada letra, cada palabra, cada signo labrado a veces con quietud, otras en cambio como ahora con ansias. ¿y aquello que llamamos amor? Reducido al romanticismo, reducido a una forma vana de pseudo-amar en la que lo importante es como ve...
Un espacio para la Psicología y lo cotidiano... Escrito por: Katherine L. Alcívar P.