Un hueco que duele, Un vacío que sangra, Sentir la tristeza desgarra cada lágrima, Sentir el ahogo, el desespero... La depresión es más que un rostro sin sonrisa, más que un día nublado, es no ver las nubes, no sentir el aire, no querer sentirlo, pero desesperarte por querer quererlo. Es fascinarse con la muerte ficticia, es ver el peligro y tener miedo de caer, pero no moverse, no querer moverse, pero no por un gusto por no moverse, sino más bien por no sentir el movimiento, no tener el control. Conocer la idea del deseo de vivir, pero el desdén de no quererlo vivir. Con la promesa constante de un día feliz, cada día, pero golpearte con la realidad del sinsentido. Es profundo, parece infinito. Suena la alarma, y otra vez... Despertar. Dedicado a J.A.
Un espacio para la Psicología y lo cotidiano... Escrito por: Katherine L. Alcívar P.